La Unión Sindical Obrera (USO) elevó el tono frente a la permanencia de Ricardo Roa en la presidencia de Ecopetrol y advirtió que no descarta convocar una movilización si no se atienden sus solicitudes. La postura del sindicato se produce en medio de los procesos judiciales que enfrenta el directivo y que, según la organización, podrían afectar la estabilidad y funcionamiento de la principal empresa del país.
El pasado 11 de marzo, la Fiscalía General de la Nación imputó a Roa por el delito de tráfico de influencias, relacionado con la compra del apartamento 901 en el norte de Bogotá y posteriores contratos presuntamente beneficiarios de Juan Guillermo Mancera, vendedor del inmueble. Hasta el momento, Roa no ha aceptado los cargos.
Martín Ravelo, presidente de la USO, reiteró en entrevista con La República que la organización sindical exige la salida de Roa y confirmó que la movilización sigue siendo una posibilidad si no hay respuesta a su pliego de peticiones. “La Unión Sindical Obrera ha priorizado siempre la negociación, pero no hemos descartado la movilización a nivel nacional si no se atienden nuestras propuestas”, señaló Ravelo.
El sindicato representa a cerca de 25.000 de los 87.000 trabajadores y contratistas de Ecopetrol, por lo que un tercio de la fuerza laboral podría verse involucrado en eventuales protestas.
La declaración se produce mientras la Junta Directiva de la petrolera evalúa el futuro del presidente, en medio de cuestionamientos judiciales y presiones internas. De hecho, los directivos analizaron durante más de 10 horas las declaraciones de la Fiscalía el jueves 19 de marzo, aunque aún no se ha tomado decisión sobre la continuidad de Roa en el cargo.
Ravelo advirtió sobre el impacto reputacional de la situación: “Nos preocupa la reputación de Ecopetrol, que cotiza en las bolsas de Bogotá y Nueva York y debe cumplir estándares internacionales. Por eso pedimos a la Junta Directiva que lo aparte del cargo y designe a alguien enfocado en los objetivos empresariales”.
Además, el sindicato señaló que las diferencias no solo se enmarcan en los señalamientos judiciales, sino también en la política energética del Gobierno. Ravelo indicó que “Colombia debe revisar su política, intensificar la exploración e incluso considerar yacimientos no convencionales mediante fractura hidráulica”.
En su comunicado del 18 de marzo, la USO reconoció avances en la relación empresa sindicato, pero insistió en que la situación actual exige decisiones que garanticen la sostenibilidad de la compañía. También solicitó que Roa concentre sus esfuerzos en su defensa mientras avanzan las investigaciones penales, disciplinarias y administrativas en su contra.
El sindicato concluyó que la situación del presidente podría interferir con los objetivos estratégicos de Ecopetrol, incluyendo la operación tradicional de hidrocarburos, la exploración y la gestión de licencias ambientales, por lo que considera necesario su relevo temporal mientras se esclarecen los hechos.



