Vaticano, 1 nov (EFE).- El Papa animó a escuelas y universidades a convertirse en “umbrales de una civilización de paz y diálogo”, en su homilía con motivo de la misa celebrada con motivo del jubileo del mundo de la educación y en la que el inglés St. John Henry Newman fue declarado también maestro de la Iglesia.
“Cuando pienso en escuelas y universidades, las considero laboratorios de profecía, donde la esperanza vive, se manifiesta y se propone constantemente”, dijo el Papa ante miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro.
El Papa, de doble ciudadanía estadounidense y peruana, pidió también que los centros educativos “sean siempre lugares de escucha y práctica del Evangelio”.
También abogó por “no dejar que venza el pesimismo”, considerando que “la sombra del nihilismo” es “quizás el flagelo más peligroso de la cultura actual, porque busca borrar la esperanza”.
“La tarea de la educación es ofrecer esta suave luz a aquellos que de otro modo permanecerían prisioneros de sombras especialmente insidiosas de pesimismo y miedo”, añadió.
Y añadió: “Por eso os animo a hacer de las escuelas, de las universidades y de toda realidad educativa, incluso informal y callejera, los umbrales de una civilización del diálogo y de la paz”.
En otro párrafo de su sermón, también indicó que “los itinerarios educativos no deben involucrar a individuos abstractos, sino a personas de carne y hueso, especialmente a aquellas que no parecen producir, según los parámetros de una economía que excluye y mata”.
Estamos llamados a formar personas para que brillen como estrellas en toda su dignidad, puntualizó.
Y luego preguntó: “¿No somos los seres humanos menos dotados? ¿No tienen los débiles la misma dignidad que nosotros? ¿Los que nacen con menos oportunidades valen menos como seres humanos y deberían limitarse a la mera supervivencia? y añadió: “De nuestra respuesta a estas preguntas depende el valor de nuestras sociedades, y también nuestro futuro”.



