Bogotá, 11 de agosto (Éfeso) .- El partido de derecha del Centro Democrático, con el senador colombiano y candidato al presidente Miguel Uriba Turbay como uno de los favoritos para las elecciones de 2026, condenó su asesinato el lunes, que describió como un “golpe a la democracia”.
El político de 39 años fue víctima del ataque el 7 de junio, en el que recibió dos tiros en su cabeza y uno en la pierna izquierda, por lo que permaneció en el estado crítico de la Fundación Santa Fe hasta su muerte en las primeras horas de este lunes.
“Esta niebla es un golpe para una democracia y una advertencia de que no podemos detener esa lucha contra el crimen organizado”, dijeron los congresistas del partido en un comunicado en el que expresaron su dolor por perder “hermano y seguidor de banco”.
Además, los parlamentarios destacaron el camino del Urbay de Turbaya como “un oficial público ejemplar, un incansable defensor de la democracia, seguridad y libertad de todos los colombianos”.
La declaración negó la perseverancia de los grupos armados ilegales como responsables de la violencia contra los líderes sociales y políticos en Colombia.
“Sufrimos un Magnikid en medio del panorama de la violencia política de que nuestro país no ha vivido durante más de 30 años”, cuando el Partido Conservador de Álvaro Gómez Hurtado, tres veces el candidato presidencial (1974, 1986 y 1990), fue asesinado en Bogota el 2 de noviembre de 1995.
Este asesinato de Gómez Hurtado fue seguido por los candidatos presidenciales Luis Carlos Galán (1989), Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, ambos en 1990.
El partido uribista recordó que hasta ahora, este año, 96 líderes sociales en Colombia mataron y repitieron su intención de luchar “firmemente” contra el crimen organizado.
“La memoria honoraria de Miguel es continuar defendiendo la libertad y la seguridad colombianas”, concluyó el comunicado.
El ex presidente Julio César Turbay (1978-1982) y el hijo de la periodista Diane Turbany, también víctima de violencia política, Miguel Uriba Turbay está dirigida como una figura de reemplazo para la derecha colombiana en las elecciones presidenciales de 2026.