La Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio, inauguró oficialmente la Segunda Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental, un espacio diseñado para fortalecer la integración regional a través de una diplomacia participativa, territorial y comunitaria.
Durante su intervención, la Canciller afirmó que “el Gobierno de Colombia ha asumido con convicción la diplomacia de los pueblos, entendiendo que las relaciones internacionales deben construirse no sólo desde las instituciones, sino desde quienes habitan los territorios y preservan tradiciones y conocimientos”.
El ministro Villavicencio señaló que esta segunda edición de la cumbre reafirma la importancia de avanzar hacia una agenda regional basada en la memoria, la justicia y la integración. “En esta extensión del hemisferio compartimos resiliencia, fortaleza, unidad y, sobre todo, el llamado a consolidar el territorio de la paz. San Andrés, Providencia y Santa Catalina nos reciben como un territorio simbólico donde brotan nuestras raíces y nuestras tierras”, señaló.

Lanzamiento del Observatorio de Política Exterior
Como parte de la instalación, el Canciller anunció el lanzamiento del Observatorio de Política Exterior, una iniciativa de la Academia Diplomática que busca generar evidencia sólida y análisis estratégicos para fortalecer la toma de decisiones en el Estado colombiano. El objetivo, explicó, es que la política exterior “deje de estar basada en la intuición y se convierta en una herramienta de transformación y desarrollo”.
La Segunda Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental muestra que gobiernos, pueblos y academia pueden articularse para construir una integración regional con rostro humano, identidad cultural y sentido de comunidad, basada en la cosmovisión y herencia ancestral de los pueblos de la región. La participación directa de las comunidades es esencial para liderar políticas más justas, inclusivas y efectivas.
En este esfuerzo, el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina vuelve a tomar protagonismo: su ubicación estratégica, su riqueza cultural y su vínculo histórico con los pueblos del Caribe Occidental lo convierten en un escenario propicio para profundizar la cooperación y fortalecer los vínculos regionales.













