Medellín demolió antiguas pesebreras en San Cristóbal vinculadas al pasado del Cartel de Medellín

Facebook
Threads
WhatsApp
X

El inmueble, ubicado cerca de la Institución Educativa Lusitania, llevaba años abandonado y, según las autoridades y vecinos, se había convertido en un punto de consumo de sustancias y acumulación de residuos.

La Alcaldía de Medellín adelantó la demolición de unas antiguas pesebreras ubicadas en el corregimiento de San Cristóbal, cerca de la Institución Educativa Lusitania. De acuerdo con la información divulgada, el predio perteneció al rejoneador Dairo Chica, quien ha sido relacionado en publicaciones periodísticas con personas cercanas al antiguo Cartel de Medellín y al clan Ochoa.

La infraestructura llevaba varios años abandonada. Residentes del sector habían alertado sobre su deterioro y señalado que el lugar se había convertido en un punto de consumo de sustancias y acumulación de desechos. La administración municipal incluyó el inmueble en sus acciones de recuperación de espacios considerados críticos para la seguridad y la convivencia.

La historia de las pesebreras y su antiguo propietario

La trayectoria de Dairo Chica fue abordada por el periodista Fabio Castillo en el libro Los jinetes de la cocaína. Según ese relato, Chica comenzó trabajando en un establecimiento relacionado con integrantes del clan Ochoa y, con el tiempo, habría construido una relación cercana con ese círculo.

El libro también describe cómo su carrera en el rejoneo creció durante ese periodo. Por su parte, la periodista Martha Soto, en Los caballos de la cocaína, documentó vínculos que, según su investigación, relacionaban a Chica con José Rafael ‘Mono’ Abello, señalado como jefe del Cartel de la Costa y aliado de Pablo Escobar y los Ochoa.

Las referencias forman parte de investigaciones periodísticas sobre el entorno de la mafia colombiana. Cualquier señalamiento sobre conductas individuales debe atribuirse a las fuentes que lo formularon y no presentarse como una conclusión judicial si no existe una decisión que lo establezca.

Durante la demolición, el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, afirmó que el inmueble llegó a utilizarse como baño público y defendió la intervención como parte de una estrategia para recuperar espacios abandonados.

“La delincuencia no puede encontrar refugio en espacios abandonados ni mucho menos al lado de nuestros colegios”, señaló el funcionario, quien sostuvo que la intervención busca devolver estos espacios a la comunidad y ofrecer entornos más seguros a estudiantes y familias.

Otra demolición de un inmueble relacionado con el pasado de Escobar

La intervención se produjo pocos días después del inicio de la demolición de una vivienda que había pertenecido a Victoria Eugenia Henao, viuda de Pablo Escobar, en el barrio El Diamante 2, en El Poblado.

Según la información divulgada por la Alcaldía, el inmueble está ubicado en la carrera 42 con calle 16B sur y se levantaba sobre un predio de 1.854 metros cuadrados. Henao lo habría adquirido en 1979.

El predio quedó involucrado en procesos judiciales relacionados con la familia Escobar. En 2004 fue afectado por una medida cautelar de la Fiscalía y, en 2018, pasó al control del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (Frisco), administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE). En 2020, una sentencia confirmó el control estatal sobre el inmueble, según los antecedentes citados.

Mientras se resolvía su situación jurídica, vecinos denunciaron que la vivienda abandonada se había convertido en un foco de inseguridad. La Alcaldía anunció el inicio de su demolición el 13 de octubre y, para el 15 de octubre, los trabajos estaban prácticamente terminados.

Las dos intervenciones hacen parte de las acciones anunciadas por la administración municipal para recuperar inmuebles abandonados y espacios que, según las autoridades, afectan la seguridad de las comunidades.

Noticias relacionadas