El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, cumplió una agenda de diálogos en el Archipiélago con empresarios, sindicatos, líderes cívicos y ciudadanía para revisar condiciones laborales, libertad de asociación y los retos próximos en materia de empleo. La primera parada fue un encuentro en la Cámara de Comercio, donde se discutió la reforma laboral y su impacto en las islas, con énfasis en disminuir la intermediación y promover contratos con garantías en hotelería y servicios.
Acceso laboral para el pueblo raizal
En la sesión realizada en la Asamblea Departamental, con participación de la congresista Elizabeth Jay-Pang y representantes comunitarios, surgió un tema clave: el acceso a empleo para la población raizal. Se plantearon quejas sobre convocatorias con requisitos “excesivos” que favorecerían la contratación foránea. El ministro anunció que estas denuncias serán analizadas y que, de ser necesario, se coordinará con Migración Colombia. También confirmó nuevas visitas para hacer seguimiento a los compromisos.
Pensiones, pesca sostenible y hotelería
El intercambio abordó pensiones, formalización y pesca con enfoque sostenible. Voceros locales insistieron en que comprender y ajustar procesos a la nueva normativa laboral puede mejorar la calidad del empleo en turismo y servicios, sin perder competitividad. Representantes sindicales calificaron el diálogo como fructífero para las reivindicaciones insulares y la defensa de derechos.
Qué significa para San Andrés, Providencia y Santa Catalina
Para un territorio donde el turismo es motor económico y la formalidad aún es desafío, estas mesas con el Gobierno Nacional son una oportunidad para “aterrizar” la reforma a la realidad insular: cerrar brechas de acceso para la población raizal, elevar la calidad de los puestos de trabajo y asegurar que el crecimiento económico se traduzca en bienestar para la gente del Archipiélago.
Próximos pasos
La agenda continuará con verificación de compromisos, evaluación de medidas y nuevos espacios de diálogo. El objetivo: que la política laboral —y su implementación— refleje la singularidad de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, impulse empleo digno y fortalezca la competitividad del destino sin sacrificar derechos.



