Turismo sí, pero con orden y respeto
El mensaje es claro: San Andrés puede seguir creciendo como destino turístico de primer nivel, pero solo si todos –autoridades, residentes, comerciantes, visitantes y gremios– asumen su parte de responsabilidad en el cuidado del territorio. Así lo expresó Ormel Forbes, quien insistió en que la sostenibilidad del sector depende de una convivencia equilibrada entre la actividad económica y la protección del entorno insular.
Un destino frágil que necesita aliados
Forbes recordó que el Archipiélago es un territorio pequeño, con ecosistemas sensibles y una infraestructura que debe ser usada de forma responsable. Por eso, cuidar las playas, no arrojar residuos, respetar las zonas marinas protegidas, usar adecuadamente el espacio público y promover buenas prácticas desde los operadores turísticos no es solo una recomendación: es una condición para que el turismo siga generando empleo e ingresos para las familias isleñas.
Corresponsabilidad entre sector público y privado
El funcionario destacó que desde la administración se vienen adelantando acciones de promoción, articulación con aerolíneas, participación en ferias y fortalecimiento de la oferta turística. Sin embargo, señaló que estos esfuerzos deben complementarse con el compromiso del sector privado y de la ciudadanía, para garantizar una experiencia positiva al visitante y, al mismo tiempo, una buena calidad de vida para quienes habitan las islas.
Cultura turística como estrategia de futuro
Finalmente, Forbes insistió en que “si todos cuidamos, todos ganamos”, porque un destino limpio, ordenado, seguro y orgulloso de su identidad atrae más turistas, mejora la percepción del visitante y permite que los beneficios del turismo se distribuyan de forma más justa. La invitación, dijo, es a convertir el cuidado del territorio en un hábito colectivo y en una bandera de la economía del Archipiélago.



