Pescadores venezolanos, entre el miedo y la crisis, tras los ataques estadounidenses en el Caribe

Pescadores venezolanos, entre el miedo y la crisis, tras los ataques estadounidenses en el Caribe
Facebook
Threads
WhatsApp
X

AME1256. MARACAIBO (VENEZUELA), 20/09/2025 – Personas participan en la gira marítima de pescadores y acuicultores del estado Zulia como parte de las actividades del Consejo Nacional para la Soberanía y la Paz este sábado, en Maracaibo (Venezuela). EFE/HENRY CHIRINOS

Cumaná (Venezuela) (EFE). – Güiria y Cumaná son dos pueblos pesqueros del estado venezolano de Sucre (noreste) separados por sólo 262 kilómetros, pero, a pesar de la pequeña distancia que los separa, la percepción de miedo no es la misma en ambos lugares y la dinámica económica se ha visto afectada de diferentes maneras tras el despliegue de la Armada estadounidense en el Mar Caribe, cerca de las costas de este país.

En Güirija -a pocos kilómetros de Trinidad y Tobago y donde se denuncia la presencia de grupos narcotraficantes- los barcos estadounidenses han causado miedo y modificado la economía local, según pescadores y comerciantes consultados por Efe, mientras en Cumaná dicen que su trabajo se ha visto perjudicado, pero por falta de gasolina.

Desde el pasado 2 de septiembre, cuando se conoció sobre el primer ataque de Estados Unidos a un barco en el Mar Caribe, bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico, Güiria comenzó a resentirse en su actividad económica. Información que no ha sido confirmada por las autoridades señala que al menos tres de los once fallecidos en esa explosión eran vecinos de esa comunidad.

El comercio informal de productos como alimentos, ropa y calzado se ha visto paralizado por el temor de la población local a viajar en barco a Trinidad y Tobago, lo que ha reducido el flujo de divisas a la zona.

barcos de pesca caribe

Foto de archivo de pescadores durante una gira con motivo del rechazo a la supuesta agresión de Estados Unidos, en Maracaibo (Venezuela). EFE/Henry Chirinos
“Los barcos ya no van a Trinidad, ni siquiera para los inmigrantes. Se teme que haya una explosión y mueran”, comentó un comerciante que pidió permanecer en el anonimato.

Presencia militar
La migración es habitual desde hace años en la isla, que se encuentra a sólo once kilómetros de la costa más cercana de Venezuela. Pobladores de Güirija aseguraron a Efe que antes de septiembre de 2025 ingresaban a Trinidad y Tobago unos seis barcos por semana, pero en los últimos dos meses esa cifra ha disminuido a cero.

La suspensión de la navegación no tiene precedentes en Güiria, ya que el tráfico marítimo se mantuvo incluso después del naufragio ocurrido en diciembre de 2020, en el que perdieron la vida 33 personas y ocho están desaparecidas, todos aparentemente migrantes.

Tras el ataque estadounidense del pasado mes de septiembre, ha habido una mayor presencia de agentes policiales y militares en la ciudad; un lugareño incluso afirmó haber identificado a los funcionarios vestidos de civiles.

La persona confirmó que en la ciudad saben que entre quince y veinte han muerto en los ataques a barcos en Estados Unidos desde Güiri y localidades cercanas, pero evitan hacer comentarios públicos por temor a represalias.

Doce ataques estadounidenses a barcos en el Caribe y el Pacífico

El mes pasado, varios transportistas se sumaron a ejercicios militares en el mar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en respuesta a la movilización estadounidense, que esta semana incluyó ejercicios militares con Trinidad y Tobago que Caracas rechazó.

El 13 de septiembre, el canciller venezolano, Yván Gil, denunció que un “destructor” estadounidense abordó, un día antes y hace ocho horas, una embarcación con nueve pescadores que se encontraba en aguas venezolanas, “a 48 millas náuticas de la isla de La Blanquilla”, ubicada al norte del territorio de Isla de Margarita.

Sin miedo a pescar
En Cumaná, capital de Sucre, la situación es diferente. Varios pescadores consultados por Efe afirman no temer el despliegue de la Marina de Estados Unidos para realizar su trabajo, pero afirman que sus actividades se han visto afectadas por la falta de gasolina, el desgaste de los motores de sus embarcaciones y la falta de préstamos -disponibles hasta 2013, según recuerdan- para reparaciones.

barcos de pesca caribebarcos de pesca caribe

Foto de archivo de un recorrido marítimo de pescadores y acuicultores del estado Zulia, en Maracaibo (Venezuela). EFE/Henry Chirinos

Aunque el gobierno subsidia su combustible, según los pescadores, sólo lo hace una vez cada mes y medio o dos meses. Además, aseguran que la cantidad con la que se abastecen sólo alcanza para dos días de trabajo, y trabajan entre 15 y 20 por mes.

Por ello, también bajo condición de anonimato, manifestaron que compran gasolina dolarizada -0,50 centavos el litro, que es el precio regular en el país- y tuvieron que cambiar la modalidad de trabajo para ahorrar combustible, ya que algunos se hacen a la mar por más tiempo dependiendo del tipo de producto que buscan.

El pescador dijo a Efe que gana entre 10 y 15 dólares por cada día de trabajo, y sale a pescar tres veces por semana, por lo que gana unos 40 dólares. También señaló que para 60 litros de gasolina para tres o cuatro días de pesca se necesita invertir unos 40 dólares.

“Desde el punto de vista económico no es rentable. Porque pescar es una aventura. Si trabajas 20 días al mes, sólo cinco, siete días son días efectivos de pesca. Un pescador va a trabajar creyendo que buscará pan”, dijo a Efe otro pescador, que tampoco quiso desvelar su nombre.

Fuente

Noticias relacionadas