El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó este martes, 23 Jornada de Protesta, a la que convocó la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), que no dialogarán con quienes quieren destruir la democracia.
En un acto público en la Provincia Costera del Guays, el mandatario afirmó que se continúa trabajando porque su gobierno tiene un “profundo y sincero compromiso con el fortalecimiento” del pueblo y la nacionalidad, así como de las comunidades afroekuador y monteuviana, porque son la base del desarrollo de nuestra cultura.
“Por eso construimos juntos un país justo, más inclusivo y próspero. Nuestro gobierno no se detendrá hasta alcanzar ese objetivo. Siempre avanzaremos en el diálogo, pero con la gente que quiere trabajar, no con los que quieren destruir la democracia con odio y violencia”, afirmó.
Noboa señaló que su gobierno “no miente”, sino que dice “verdades desagradables para los mismos de siempre, para toda esa gente que no quiere cambiar y que (…) dice “no” al progreso”.
Reseleccionados apoyados por la población indígena
Recordó que en las recientes elecciones donde logró la reelección hasta 2029 en las provincias con mayor población indígena y enfatizó que “la gente quiere trabajar, la gente no quiere desempleo”.
Ecuador transita la cuarta semana de protesta de la Conaie contra la eliminación de subsidios al diésel y exige una reducción del impuesto al valor agregado en tres puntos (IVA) al 12%, entre otros pedidos.
Las protestas, convocadas a nivel nacional, se centraron en unas cinco de las 24 provincias del país con manifestaciones esporádicas.
Sin embargo, la provincia de Anda Ibabura se convirtió en el epicentro de las protestas con 23 días de aislamiento.
Los delegados del Gobierno se encuentran este martes en Otaval (Imbabura), quienes organizan el operativo para destrabar vías.
En la ciudad, las fuerzas de aplicación de la ley utilizaron una gran cantidad de gases lacrimógenos para frenar a los manifestantes en el marco de las protestas, en las que el indígena murió hace dos semanas, alcanzado por los balazos de militantes, según la Conaie.



