Agua filtrada, pero con sabor a justicia social
Mi broder, el pasado 24 de mayo el sector de El Cove vivió lo que se puede llamar un verdadero milagro isleño: ¡agua limpia, segura y sin sabor a tubería oxidá! Todo gracias a un combo de peso pesado entre Coralina y la Universidad del Atlántico, que, con platica del Fondo de Compensación Ambiental del Ministerio de Ambiente, dijeron: “Vamos a purificar esta vaina”. Y cumplieron, ¡como debe ser!
Los vecinos recibieron unos purificadores de agua que parecen salidos de laboratorio espacial, y hasta un sistema de filtrado comunitario que promete dejar el agua más clara que promesa en campaña. Eso sí, la cosa no fue solo regalar el aparatico y ya, también hubo clase técnica pa’ que nadie diga “yo no sabía cómo se usaba” cuando se le dañe el filtro por meterle arena.
De gota a gota… a chorro consciente
Y es que en El Cove no están pa’ cuentos. Muchos llevaban rato rogando por soluciones reales y no por tanques que se llenan una vez al mes. Ahora, con este sistema, el agua no solo llega, sino que llega sin “condimentos”, como microbios, cloro a lo loco o ese color sospechoso que nadie se atrevía a cuestionar.
Coralina dejó claro que esta vuelta es apenas la primera gota de una lluvia de proyectos que quieren llevar a más barrios del Archipiélago. Porque beber agua buena no debería ser un lujo, sino un derecho, ¡y más en una isla rodeada por el mar, pero seca por dentro!
La unión hace el filtro
Además, se armó un parche con líderes comunitarios pa’ que esto no se quede solo en El Cove. La idea es que todos los barrios aprendan a gestionar su agua como quien cuida una joya: con cariño, con conciencia y sin desperdiciar ni un chorrito.
Así que si usted es de los que vive echándole limón al agua pa’ matarle el sabor raro, prepárese, porque lo que viene es agua pura… y con sello isleño. ¡Cheers, mi gente!



